Cuando el tiempo corre y te pones a pensar en los hechos que lo forman, no puedo evitar despedir una lágrima, que puede expresar: Alivio, dolor, tristeza, felicidad o hasta enojo.
La forma en la que las diferencias entre una cosa y otra se presentan en mi vida, me sorprenden en algunos casos. Cuando lo tomaba de la mano, no era la misma mano a la que estaba acostumbrada, sino que era una mano tristemente cálida. Me faltaban esos maravillosos ojos que me miraban con un verdadero amor, con el que nadie me habia mirado nunca. Lo extrañaba demasiado y fue por ello qe esa segunda opcion, nunca funcionó. Volver a su amor, costó más de lo que pensé. Me costó muchísimo volver a confiar en su amor, me costó pensar que en su corazón aún había lugar para mi, me costó pensar que el roze de sus labios aún era fiel y honesto.
Hasta que un mágico día, una hermosa noche, volvió a mis brazos de la manera más maravillosa que me podría haber imaginado, fue realmente increíble.
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